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¿Cuánto cuesta un ISBN en México?

Pongamos el caso de un país, por ejemplo, México. En este país, la autoridad gestora es Indautor y el precio de un ISBN es de $315 pesos mexicanos (consultado en 2026). Hasta aquí, todo parece muy atractivo: un código directamente con el gestor, por un precio bajo. Pero aquí vienen las letras pequeñas y la razón por la que, seguramente, estás leyendo esto.

Primero. Para llegar a solicitar el código y pagar $315 antes hay que pasar por varios pasos y esperar varios días. Lo primero que hay que hacer es consultar tu registro fiscal ¿por qué? Por varias razones:

  1. Porque, si quieres aparecer como editor que gestiona códigos frente a Indautor, primero tienes que comprobar que tu actividad fiscal principal es la de alguna actividad relacionada con la edición de libros; si no es así, primero tienes que actualizar tu actividad fiscal. ¿Ya no parece tan sencillo, verdad?
  2. Porque, desde la publicación de la Nueva Ley General de Bibliotecas (publicada el 1 de julio de 2021 y modificada el 29 de noviembre de 2023), se establecen sanciones fiscales (ya no administrativas) para quienes incumplan con un procedimiento posterior a la gestión del ISBN, conocido como “comprobación” o Depósito Legal. Al final te explico en qué consiste, pero esto también tendrás que hacerlo y también tendrás que gastar en ello. Puedes consultar la Nueva Ley General de Bibliotecas, en especial el Capítulo X, en este vínculo y comprobarlo: https://www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/pdf/LGB.pdf

Segundo. Hay una opción para gestionar códigos como “Autor-Editor”, eso significa que solo podrás solicitar códigos para tus propias obras y que, por lo tanto, estas aparecerán como autopublicadas. En este caso, tu actividad fiscal no tiene que ser, necesariamente, editorial, pero todas las demás responsabilidades siguen en pie. No cambia absolutamente nada, por lo que debes ser responsable si en algún momento te parece fácil sacar códigos ISBN para tus amistades: la responsabilidad legal y fiscal, es tuya, lo mismo que las penalizaciones.

Ahora, supongamos que de todos modos quieres gestionar tus códigos en Indautor. Lo que tienes que hacer, entonces, es darte de alta desde su plataforma de gestión. Cumple con los requisitos que ahí te indican, crea una cuenta, y ellos autorizarán tu ingreso. ¡Ya estás dentro del sistema de gestión!

Bien, ahora tienes que hacer la solicitud. Para ello, tienes que llenar el cuestionario completo que te solicitan. Es probable que no conozcas todos los términos, que te soliciten datos que desconoces o que, incluso, carezcas de información. En algunos casos, la información es un poco desconcertante, pero tienes que llenarla. Por ejemplo: te piden que indiques cuánto pesa tu libro (sí, ese que todavía no imprimes porque te falta el ISBN), o que te pidan definir el papel de impresión y no sepas bien a bien del tema, o que te soliciten los tipos de terminados, que pueden ser temas de impresores y editores, pero que a veces los autores desconocen. Por último, te van a pedir que tengas 100% editado el libro y listo para producción. Tómalo en cuenta, porque no basta con tener tu libro en un archivo de Word: en verdad necesitas tener los archivos de producción. Un tema que rara vez consideran los autores, es que Indautor les solicitará catalogar la obra bajo dos sistemas de clasificación: el Sistema de Clasificación Decimal DEWY y el Sistema de Clasificación Comercial Internacional THEMA.

Si tu libro es electrónico, también necesitarás conocer un poco de la terminología, por ejemplo, te pedirán que indiques el tipo de formato del ebook, el peso del archivo en Kb, el soporte, los permisos de uso y si tiene o no protección técnica. Te decía en el párrafo de arriba, que también solicitan un poco de información desconcertante. Por ejemplo, para el libro electrónico te piden llenar los campos “Número de ejemplares oferta nacional” y “Número de ejemplares oferta externa”, aunque cualquiera sabe que los libros electrónicos se distribuyen sin una cantidad establecida; al ser un archivo, simplemente se venden copias sin establecer un número.

Por último, el formulario te pedirá algo importante: el pago. Tras de hacer el pago en tu banco, te pedirá la “Llave de pago”, la “Clave de referencia”, la “Cadena de dependencia” y el “Número de operación”. Cuidado aquí, porque el pago que hagas solo cubrirá el ISBN, pero no el código de barras. Si quieres agregarlo, también debes de hacer un segundo pago (por separado) el precio de este código de barras ($227 pesos mexicanos). En este punto, ya llevarás algunos días haciendo trámites y habrás tenido que pagar, al menos $315 del ISBN y $250 del código de barras. En total, $542… casi lo mismo que cuesta un ISBN con código de barras con un gestor independiente que no te pedirá ningún trámite y te entregará el código en un par de días.

Por cierto, aunque no necesitas un certificado, porque el código ISBN en sí mismo es la evidencia de que tienes un código válido (además de que hay validadores en la web y tu gestor es directamente Indautor), lo cierto es que la oficina gestora te lo ofrece. ¿Por qué? Bueno, porque se puede vender; no hay una razón técnica o legal y nunca nadie te pedirá un certificado de ISBN, pero si pueden venderte algo con apariencia de necesario, lo harán. Si lo quieres, agrega otros $227 en un tercer pago. Sí, tienes que reportar cada uno de los tres pagos por separado en un proceso distinto.

Pero ahí no termina la cosa y te espera lo más interesante.

Suponiendo que hasta aquí hayas realizado bien el trámite y el pago, deberás de esperar 10 días hábiles (2 semanas) para que Indautor libere tu ISBN. A veces, el revisor de esta oficina detecta algo que le parece una inconsistencia y tu trámite se atrasa. Si te urge el ISBN porque tu libro está por entrar a prensa, porque tienes una presentación encima o porque estás por ingresar libros a una feria de libros o a la librería, piensa en organizar con suficiente tiempo la gestión, porque rara vez te entregarán el código en 10 días hábiles, incluso si no se detectan inconsistencias. Los procesos de asignación en Indautor son manuales, cualquier cosa que se relacione con tu solicitud pasa por una cadena humana que no conoce automatismos. En temporada alta, como los meses cercanos a las principales ferias de libros, la oficina gestora está rebasada. Tómalo en cuenta.

Ahora, supongamos que han pasado las dos semanas y que no hubo un solo incidente, entonces significará que recibiste tu número ISBN, tu código de barras y que ya puedes agregarlos a tu libro. ¡Genial!

Hasta aquí, parece que el tiempo de espera y la tramitología ha valido la pena. Tú imprimes tu libro, lo pones en librerías, lo publicas en Amazon, lo metes a un canal de distribución digital… ¡La vida te sonríe! Y así pasan meses, en lo que vives la satisfacción que todo autor espera cuando ha publicado su más reciente libro. Pero un día, te llega una notificación de tu oficina fiscal indicándote que no cumpliste con ciertos procedimientos relacionados con tu solicitud de ISBN. ¿Cómo es eso? ¿Recuerdas la Nueva Ley General de Bibliotecas en su Capítulo X?

Pues sí… ahora te das cuenta de que los trámites y los costos siguen, porque resulta que no cumpliste con el Depósito Legal y te han multado. ¿Qué es el Depósito Legal? Bueno, en términos llanos, es la manera en la que le compruebas a Indautor que usaste el ISBN. ¿Cómo lo haces? Simple y complejo: enviando 2 ejemplares de tu libro impreso a 3 diferentes bibliotecas ubicadas en la Ciudad de México, estas son: la Biblioteca Nacional de México (BNM) a cargo de la UNAM, la Biblioteca del Congreso de la Unión que depende del Poder Legislativo y cuya sede está en el Centro Histórico, y la Biblioteca de México, que depende de la Secretaría de Educación Pública y que se ubica en la Ciudadela.

Así que suma ahora que, independientemente de que hayas impreso ejemplares o que estés distribuyendo tu libro solo en plataformas como Amazon, tendrás que imprimir 6 ejemplares y pagar tres envíos de paquetería; también agrega el costo de la paquetería para que cada una de esas bibliotecas te envíe la Constancia de Recepción, que es el documento que acreditará que cumpliste con el trámite. Tu presupuesto por un ISBN ahora mismo está lejos de aquella cifra mágica de $315 pesos mexicanos y ya suma algunos miles. Has invertido días o semanas en el trámite y, encima, te ha caído una multa. Todo por algo que parecía tan simple como incorporar un código de identidad a tu libro.

Por supuesto, también puedes evitar el pago de la paquetería y viajar tú mismo a la Ciudad de México y hacer las entregas personalmente. Sin embargo, como ves, tu presupuesto inicial de $315 pesos por el ISBN se ha salido todavía más de control. Si decides no hacerlo, recuerda que la multa fiscal es de 20 veces (originalmente eran 50 veces) el precio de tapa de tu libro: si tu libro cuesta $300 pesos, la multa será de $6,000 y todavía tendrás que cumplir con el Depósito Legal, imprimir libros y enviarlos o ir directamente a hacer la entrega. Puedes consultar la NLGB para saber si este monto se ha actualizado. Por cierto: Deberás realizar la entrega de los ejemplares dentro de los 90 días naturales (originalmente eran 60) siguientes a la fecha en que se termine la impresión o conste la publicación de la obra. Si te pasas de ese periodo, aunque tengas la buena fe de hacerlo, igualmente podrías hacerte acreedor a la multa fiscal.

Finalmente, este es, grosso modo, el trámite completo para solicitar tu ISBN directamente con el gestor oficial en México. ¿Cuál te parece una mejor opción? La que tú decidas, esa es la mejor opción.

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